martes 20 de mayo de 2008

(0020) CONTRADICIONES

En los siete años y ocho meses que llevo en rehabilitación, quiero hacer una exposición de las situaciones que más me han ayudado.

Estas han sido mis verdaderas vivencias:

Al poco tiempo de llegar, escuche mucho la palabra los cuatro valores. Bondad, generosidad, honestidad y humildad.

Con el paso del tiempo me fui dando cuenta que no existía nada de esto, que las personas somos lo que somos y, que cambiamos muy poco.

He visto a personas decir, la sobrebebía del jugador, y al momento llamarle chulo, o que no tenía vergüenza, esto dicho por el moderador de turno, he oído la palabra borrico, gilipollas, pedazo de carne con ojos o falto de huevos, he oído a personas decir la humildad del jugador, personas que decían he cambiado mis hábitos y seguían entrando en bares, no pidiendo tikes, etc. he visto como se manipulaba a las personas, con engaños, se las proponía para moderar pero tenían que prestarse ha cometer injusticias (negar la palabra a algún compañero), he visto como se acusaba a personas a sus espaldas y sin poder defenderse.

Cuando estamos en plena adicción, somos las personas más injustas del mundo luego me pregunto (si sigo cometiendo injusticias puedo hablar de rehabilitación) yo particularmente no, pues fue una de las cosas por las que más he luchado. He visto a personas decir a otros, consejos tengo y para mi no quiero, he visto a personas decir me vas a enseñar tú a mí con los años que yo llevo en rehabilitación. (He de decir que sigo aprendiendo y mucho de las personas nuevas que llegan, a pesar de los años que tengo y los que llevo en rehabilitación) He visto como llamaba el presidente la atención a la persona que moderaba y ante todos diciéndole que poca psicología, (y luego decir que el no había dicho eso) he visto ha personas decir me suda la polla lo que piense el psicólogo (he de decir que a mi me importa mucho lo que piense y opine cualquier persona, pues aprendo de ellas) he visto a personas decir hay que pedir tikes y ellos no hacerlo, he visto a personas decir no entres en los bares y ellos entrar y si le decían algo contestar es que yo ya llevo tres años (como si esto fuese cuestión de tiempo) he visto a personas decir yo no jugare nunca más (cuando se sabe que cualquier adicción es el día a día.)He visto a personas decir las pruebas ni con casera, (y ellas seguir mintiendo y entrando en los bares y no pidiendo tikes)
He visto a personas responder cuando uno dando su testimonio decía, yo me escondía cuando jugaba, eso no es cierto, era el moderador, porque el no se había escondido nunca. Yo le pregunte ¿entonces tu cuando jugabas, llegabas a casa y le decíais a tu mujer vengo de jugar y me he gastado tanto? Claro se quedaron sin saber que decir. He visto decir mi casa es una balsa de aceite, y al momento que él ponía los huevos encima de mesa. He visto a personas con siete años en rehabilitación decir que se habían equivocado, que habían echado dinero en la maquina tragaperras cuando iban a sacar tabaco (es difícil verdad) pues más difícil es que esto aya ocurrido en dos ocasiones y en dos años diferentes y que las dos veces le hayan visto. (Esto es como encontrar una aguja en un pajar)
Hay muchas mas anécdotas, pero con estas las personas que lo lean tienen para pensar y aprender, que es lo que a mí me ocurrió, y aprendí lo que tenia que hacer con mi vida, para no volver a sufrir las consecuencias de mi adicción.

Para mí ahí una contradicción que considero muy importante: Cómo después de más de seis años en rehabilitación se puede decir me sigue gustando el juego,
¿Puede seguir gustando algo que nos ha hecho daño, algo con lo que hemos hecho y perjudicado a otras personas? No lo entiendo, a no ser que no se haya dejado nunca de jugar, cuando llevaba unos cinco años en rehabilitación, decía que yo no sabia si me seguía gustando el juego, que para saberlo tendría que probar, y que pruebas ni con casera, y había personas con más antigüedad que yo, que contestaban que a ellos les seguía gustando.

Aprendí que con las mentiras suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver. Por eso no quiero volver a mentir.

Luego como veis, de las contradicciones, de las actitudes, de sus respuestas, de la forma de pensar, opinar y hablar, cualquiera puede aprender, si quiere y de esta forma sacar beneficio, a su problema, yo lo hice y lo sigo haciendo.