jueves 17 de febrero de 2011

(0071) - LA ADICCIÓN AL JUEGO

Escribo este artículo a petición de un familiar, que quiere adquirir conocimientos.

El juego patológico tiene solución, aunque hay que admitir que no es fácil y esta es una enfermedad en la que hay que estar controlándose durante toda la vida. Los tratamientos suelen ser en grupo. En ocasiones, la persona afectada puede tener que tomar algún medicamento.

Lo que debemos tener en cuenta es que el mero hecho de que la persona con el problema pida ayuda es un enorme paso hacia su curación. En ese momento necesitará todo el ánimo y apoyo que su familia y amigos le puedan dar. Este ánimo y apoyo pasan por acompañarle a las sesiones de terapia.

Las consecuencias de este trastorno son diversas y afectan al ámbito personal, familiar, profesional y social.
En el ámbito personal parecen los graves problemas económicos a los que se pueden llegar a enfrentar un jugador patológico y su familia. Cuando los jugadores son hombres, una vez agotados sus propios ingresos, suelen intentar buscar dinero fuera de la familia, mientras que las mujeres suelen pedir prestado el dinero a familiares. Por otro lado, pueden aparecer otra serie de adicciones como alcoholismo o tabaquismo e incluso drogadicción.

El jugador patológico puede cambiar su forma de ser: desarrollar una depresión o altos niveles de nerviosismo, tensión y agresividad. El jugador patológico puede tener pensamientos de inutilidad, de culpabilidad, de que no vale para nada y de que lo único que hace es crearse problemas él y a los que les rodean. En ocasiones aparecen problemas como dolores de cabeza, molestias en el estómago y dificultades para conciliar el sueño.

En el ámbito familiar más cercano, cónyuge e hijos, se irá desarrollando una gran tensión. En las parejas en las que la jugadora patológica es ella, la ruptura de la pareja suele ser la consecuencia más frecuente. En los matrimonios en los que él es el ludópata, la esposa puede manifestar depresiones y dificultades de comunicación. En un principio suelen negar el problema que, más tarde, le genera una gran tensión para, al final, desesperarse. Los hijos de jugadores patológicos suelen sufrir las consecuencias de falta de cariño, continuas peleas en el hogar, ser el blanco de la irritabilidad de sus padres, etc. En un futuro ellos serán un conjunto de personas con mayores probabilidades de tener problemas en el colegio o instituto, desarrollar conductas adictivas, depresiones, ansiedad, etc.

Cuando en una familia es el hijo el que tiene el problema de ser un jugador patológico, los padres no suelen saber qué hacer y, a menudo, cubren las deudas del hijo a cambio de promesas de que no va a volver a suceder.
Probablemente sus familiares, amigos y conocidos se alejarán de él, tanto porque ha cambiado su forma de ser, como porque les está pidiendo dinero continuamente. Esto provocará que el jugador patológico se quede cada vez más solo.

En el trabajo se puede llegar al despido, bien porque se llegue tarde a trabajar, por ejemplo, porque se ha quedado jugando donde se a metido a desayunar, o porque cometa robos a compañeros de trabajo o de la caja, si tiene acceso a dinero en efectivo.
También pueden producirse consecuencias de tipo penal, si se llega al extremo de cometer delitos como medio para obtener dinero.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Que razón tienes, en mi caso me he sentido como un inútil como que nadie me entendía, yo creía que no hacía daño a nadie, que yo solo era el que me jodía y me sentia mal, pero la realidad y poco a poco lo voy entendiendo, es que el que no entendía el problema era yo que era un enfermo, que abandonaba porque necesitaba el juego como el comer, mentía porque necesitaba creerme mis mentiras y no mirar más allá del juego, que habia personas a las que estaba haciendo daño y no me importaban, hasta que me di el batacazo. Ya no tenía control de mi mismo y mis actos los pagaba con las personas más cercanas, las que más me querían y que ahora añoro, pero lo más inverosímil es que tengo la oportunidad de ser padre, de ser hijo, lo perdido, perdido está, yo no pierdo la esperanza, porque depende de mi y solo de mi.
Es curioso que a la gente que más he hecho daño, no me ha abandonado como yo los abandone, es una oportunidad que no puedo desaprovechar. Tengo miedo por mi hijo, pero poco apoco y gracias a la asociación, cada día sumo y sumo y estoy aprendiendo a vivir el día a día, gracias por tus comentarios, me sirven de gran ayuda.
Juanjo

Anónimo dijo...

He leido el (0022). Es difícil dejarlo por uno mismo, yo me lo he dicho una y mil veces, sin terapias de autoayuda es imposible. En mi caso la necesidad era tan grande que no me daba cuenta de lo que pasaba a mi alrededor. Una vez me puse en rehabilitación, lo de admitir me ha costado poco, no me escondo, se lo que soy y no lo oculto a nadie, soy ludopata, lo de tener que dejar de jugar me ha costado un poco más.
Yo estoy haciendo las cosas como hay que hacerlas, no estoy feliz, pero estoy más a gusto que cuando jugaba, escucho y aprendo todos los días, me siento solo, pero he aprendido que eso es un sentimiento porque tengo a toda la familia a la que yo abandoné en su momento y todo el entorno y la gente que acude a terapia de la cual estoy muy agradecido.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Buenos días Angel, Alejandro al aparato.

En mi caso y desde mi punto de vista en la mayoría, la gente que llega a una asociación de ludópatas no tiene ni puta idea de lo que es la LUDOPATIA.

Yo me considerba un vicioso y me había jodido mucha pasta y con el tiempo te das cuenta que eres un enfermo del juego y además de perder mucho dinero has perdido otras cosas muy importantes, entre ellas tu vida.

He de decir que siento envidia sana cuando gente nueva que llega a la asociación comentan que han asistido por sí mismos y el motivo principal es que no quieren llegar a más en su ludopatía.

Ojala hubiera hecho yo eso 6 años antes de lo que tardé en ir, porque me llevo mi familia, pero en aquellas fechas estaba demasiado entregado al juego. La ventaja de llegar tan tarde es que tenía mierda hasta las orejas y me puse las pilas.

La gente que he conocido que ha llegado a la asociación con esos sintómas no ha durado más de 2 terapias en el 50%, un 40% no habían dicho la verdad y el 10% restante era cierto y continuan.

Otro punto que me gustaría comentar es que para mí la ludopatía es una cosa y las consecuencias otras y desde luego la gente que va a las terapias no es porque solo sean Ludópatas sino poruqe han generado ruina económica y familiar, pongo la pasta en primer lugar porque es lo habitual.

Para mí una persona que se gasta todas las semanas unos euros en la primitiva es ludópata pero ya te digo que no va a ir a una asociación de ludópatas, digo lo de unos euros, poque no tengo ni idea de cuánto cuesta ahora.
Es más no me acuerdo ni cuánto costaba cuando jugaba, eso si, escribiendo este comentario, me han venido a la mente los números de las 2 combinaciones que jugaba yo.
Creo que el día que no recuerde las combinaciones, se puede decir, que estoy curado, es decir nunca.
Mi sino es estar rehabilitado, suficiente.


Saludos.

Ángel dijo...

Juanjo muchas gracias por tus comentarios, Estoy de acuerdo las terapias son primordiales sin ellas es muy difícil concienciarse.

Alejandro, muchas gracias, un gran comentario para el que quiera aprender, solo este será capaz de sacar beneficios de los grupos de autoayuda, como te ha ocurrido a ti.

Anónimo dijo...

¡Hola!
La adicción al juego es una enfermedad como la adicción a las drogas.
Yo tuve un novio ludópata, llevábamos 2 años juntos y empecé a notar que algo fallaba, siempre que salíamos tenía que pagar yo...
Habíamos pedido un crédito para comprar muebles para un piso que yo había comprado y se lo fundió.
Cuando al fin lo descubrí, fui yo la que le busqué el centro de terapia, le acompañaba, un sufrimiento que no se lo deseo a nadie. Pero él no lo asumía y no hacía caso a la psicóloga ni a nadie. Seguía entrando en locales con tragaperras...
Yo le dije que estaba con él pero que como volviera a jugar le dejaría, y a los 3 meses de empezar la terapia volvió a jugar... Dejamos la relación, se ve que entonces se dio cuenta de su enfermedad y se tomó en serio la terapia. Ahora está bien, seguimos manteniendo una buena amistad a pesar que en su día me hizo mucho daño.
Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Ángel. soy una chica que a leído tu blog y necesito que me des un consejo o tu opinión en lo que a continuación te voy a comentar.
El caso es que no hace mucho mi novio me confesó que tenia un problema con las maquinas traga-perras, que habia jugado bastante y que habia perdido bastante dinero tambien. El es un chico joven estudiante que ayuda a sus padres en el negocio familiar que es un bar, el me dijo que ya con solo contarmelo ami todo estaba solucionado. yo quiero confiar en el pero es que no se hasta que punto tiene un problema o no. Ha perdido relativamente poco dinero y no lleva mucho jugando, el sabe que no va a conseguir nada echandole pero nose..¿Hay alguna manera de "controlarlo"? Por favor Angel dame tu consejo.
Gracias.

Ángel dijo...

Hola, yo no soy nadie para dar consejos, solo te puedo hablar desde mi experiencia personal, yo también iba salir por mi mismo, nunca pude, así que mi mujer me dijo o te curas o cada uno por nuestro lado, y me llevo a un grupo de auto ayuda, para la adicción al juego, allí adquirí conciencia de mi problema y después de 10 años y medio en rehabilitación sigo siendo fiel a las normas preventivas, luego yo te recomiendo que vayáis a un grupo de autoayuda, donde verdaderamente adquiriréis conocimiento los dos pues tu también lo necesitas, pues por culpa suya también estas afectada

En el blog tienes muchos artículos para saber de normas y adonde se puede llegar si no se ponen los medios, yo particularmente no conozco a nadie que haya roto con su adicción por si mismo, pero si conozco a muchos adictos que han vuelto con recaídas, después de muchos años en rehabilitación. Pero esto ha ocurrido con personas que no tenían verdaderas ganas de dejar su adicción.

Veo que has escrito en el artículo 071 y ya vamos por el 073, eso quiere decir que has debido de leer alguno más y que tienes conocimiento para poder hacer comentarios.