NUEVAS ADICCIONES
Una adicción es algo que domina nuestra vida, y solo cuando somos capaces de poner los medios, por nosotros, volvemos a ser personas.
Esta sociedad esta llena de adicciones, conocíamos la ludopatía el alcoholismo la drogadicción, normalmente suelen ser las peores vistas, pero actualmente, ya tenemos adictos al sexo, móvil, Internet, compras, estética, vida sana, e incluso adictos a tener siempre razón.
PERFIL DEL ADICTO: Son conductas, que se necesitan realizar cada vez mas a menudo y que acaban convirtiéndose en la única forma de alivio. En ese punto, la persona está enganchada. Sin embargo, es posible que niegue su problema, incluso a sí misma, o que crea que lo controla. Pero los síntomas son cla-ros: sensación de malestar e irritación si se sale de lo establecido, ocultamiento, obsesión, etc. En casos graves, puede llegar a problemas económicos, rupturas de relaciones e incluso a una depresión y hasta la cárcel o el suicidio.
COMO TRATARLAS: Llega un momento en el que el adicto decide romper con esa conducta, al darse cuenta de que le ha causado más malestar que placer y debe buscar otras fuentes alternativas. Para ello, puede recurrir a una psicoterapia individualizada, una terapia de grupo o alguna actividad lúdica que aleje la atención de su problema.
Hay que trabajar a fondo las creencias y valores que sostienen la adicción y sustituir los comportamientos por otros, que también proporcionen placer o alivien la tensión. Es decir volver a los viejos patrones, es decir volver a una vida sana sin mentiras y sin ocultaciones.
¿Por qué estas conductas son cada vez más frecuentes? Tenemos mucho donde elegir, pero, en numerosas ocasiones no sabemos discernir que es lo que más nos conviene entre esa inmensa oferta. Esto produce desorientación y an-siedad porque podemos escoger mal. Además, se ha perdido el contacto directo con las personas, pero paradójicamente es más fácil comunicarse con el otro ex-tremo del mundo.
CLAVES PARA RECONOCERLAS
-El adicto es incapaz de resistir el impulso de realizar ese tipo de conducta, que puede convertirse en el centro de su existencia.
-Experimenta una sensación creciente de tensión, que culmina antes de emprender la conducta adictiva.
-Siente placer o alivio durante su ejecución llegando, incluso a perder la conciencia y el control, como si nada le importara.
-Cada vez se buscan dosis más intensas, porque el cuerpo se acostumbra a los efectos, y llevan más intentos de abandonar la conducta sin conseguirlo. Además, como recurren a ella para evitar compromisos o tareas, se produce mayor irritación y descontento de sí mismo.
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2 comentarios:
Anónimo dijo...
Vuelvo a escribir en este foro con motivo de haber cumplido mi segundo año como jugador en rehabilitación, sin haber vuelto a jugar a nada desde aquel día.
Me llamo Luis y asisto a sesiones de terapia en AJER de Alcobendas.
Yo adquirí la ludopatia de una forma inpensada. Empecé a ir al bingo alguna vez, cuando empezaron en España, lo hacía un poco por "entretenerme". Lo que no sabía era el terreno en el que estaba metiendo.
Aquel entretenimiento se fue convirtiendo a una especie de necesidad, y a partir de ahí ya no pude controlar el juego. seguí con las tragaperras, la loteria, primitivas, cupones y todos los demás juegos, porque yo jugaba a todo de una manera compulsiva, a los sorteos de juegos nacionales, para ver si el pelotazo me salvaba de las deudas que iba adquiriendo.
Pero yo no sabía que esto era una adicción y lo que empezó siendo un juego se convirtió en una necesidad. Yo tenía que jugar.
Y como para jugar necesitaba dinero lo buscaba donde fuera, normalmente pidiendo créditos, préstamos y tarjetas. Y los pagos que debía fectuar los solucionaba pidiendo mas y mas.
Llegué a tener siete u ocho préstamos y diez o doce trajetas de crédito.
Llegó un momento que las cantidades que tenía que pagar no las ganaba por mi trabajo, bien remunerado. Y engañaba, mentía y robaba a quien se ponía a tiro. La primera mi hija con quien figuraba como titular en una cartilla de ahorros.
Le robe todo el dinero que tenía.
Al final no me quedó mas remedio que contarlo en casa. Todo un drama, los tenía engañados, no sabian donde me había metido, ocultaba y gritaba altaneramente si me preguntaban. Mentía una y otra vez para ocultar mi adicción.
Las primeras sesiones de terapia fueron increibles, lo pasé fatal. No entendía el verdadero sentido de mis faltas, no las aceptaba, me gastaba mi dinero.
Y estaba lleno de orgullo, sobervia y vanidad, no aceptaba las críticas de quienes querían hacerme ver la realidad.
Poco a poco fui entendiendo el problema, viendo el de otras personas en situaciones similares, y a continuación fui comprendiendo el daño que había hecho, el maltrato que había dado a mi familia, y la verdadera dimensión de mi falta.
He llorado amargamente, muchas veces al reconocer todo lo que hice.
Un sentimiento de culpabilidad que no se borra de mi conciencia, ni se borrará pase el tiempo que pase.
No puedo cambiarlo ya, lo que si puedo hacer es precisamente no volver a ser el que he sido.
Cambiar y ser otra persona, totalmente diferente al que era.
Dia a dia sin marcarme grandes metas, hoy no he jugado, mañana no jugaré, y así poco a poco sin grandes pretensiones irme convirtiendo en una persona normal.
Lo que era antes de conocer el juego. Nada mas y nada menos.
Llevo dos años ya sin jugar a nada, tengo una gran suerte no me noto grandes apreturas y si viene algo a mi mente relacionado con el juego, hasta ahora lo he podido desechar con cierta facilidad.
Aunque no me confio. en esto no te puedes confiar es algo muy traicionero. En este tiempo he conocido a muchos compañeros que han tenido recaidas. Otros muchos han abandonado, es duro esto de la rehabilitación, pero no creo que exista otra cosa para conseguir abandonar el juego.
En eso me afano. Y me dispongo a luchar todos los días. Cada día que no juego gano una batalla en mi lucha. Pero no hay atajos, solo trabajo y voluntad. Y una cosa muy dificil. Tratar de aprender en cabeza ajena. Es muy dificil. Pero se puede aprender de lo que vemos.
Suerte a todos. Y voluntad.
lunes, septiembre 12, 2011
hola angel, soy javier. soy nuevo en la asociacion (24 de agosto 2011)y sin jugar a nada desde una semana antes de ir . no tan nuevo en esto ya que hace años estuve en otra la cual deje despues de un año y algo.
desde luego por lo que he visto y oido me parece bastante claro que en la otra ocasion solo debi oir y de escuchar poco . supongo que en el fondo no quise dejar de jugar. aqui en esta si quiero dejar de jugar . porque? por que no me hace ningun bien pero es que jugando tampoco yo hago ningun bien.
la verdad que creo que estoy un poco perdido en que mas hacer aparte de lo principal. intento hablar en terapia pero lo hago de forma desordenada. quizas me convenga mas "escuchar" mas y analizar lo que escucho. se que he hecho daño a mis familiares, a mi pareja ... y no quiero volver a hacerlo. me diste la direcion de este blog y he entrado un par de veces o tres. pero es la primera vez que escribo.
un saludo y nos vemos alli
miércoles, septiembre 14, 2011
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