sábado, 30 de agosto de 2008

(0025) COMO ME HICE LUDÓPATA, LO QUE ERA Y LO QUE SOY

Según mis deducciones, ante todo por que me gustan los juegos, cuando empezamos somos sociables, después nos vamos haciendo jugadores compulsivos, después problemáticos y por ultimo ludópatas o enfermos.

De sociable a compulsivo es porque nos va atando el juego, de compulsivos a problemáticos porque vamos cada vez jugando más y de problemático a enfermos es porque ya no razonamos, ni controlamos, jugamos más y más.

Nos hacemos drogodependientes desde la primera vez que vamos a jugar, con mentiras y negando que jugamos, a continuación ya empezamos a coger dinero de casa y llegamos a perder la razón desde el momento que sacamos dinero de cuentas o pedimos dinero a compañeros o amigos, gastamos más de lo que podemos o nos ponemos por meta, se empiezan a hacer deudas, que cada vez cuesta más trabajo pagar, pues se aumenta la apuesta, diciendo haber si me recupero, eso es mentira se aumenta porque nos gusta jugar y no controlamos, pues si alguna vez nos a tocado algún premio automáticamente aumentamos la apuesta, somos incapaces de irnos con un premio en el bolsillo, o raramente, muy pocas veces, pues al día siguiente o al otro a mucho tardar, lo perdemos, Lo escondemos a nuestra familia, luego ya somos enfermos.
Aunque se dice que no es importante saber como hemos empezado, para mí si lo considero importante, actualmente valoro mi vida y puedo hacer una comparativa de lo que era y lo que soy.

LO QUE ERA:
Un mentiroso y un preso del juego, pues mis pensamientos siempre estaban en el juego, me hice mentiroso y ladrón, no razonaba con mi familia, discutía, regañaba, era soberbio.


LO QUE SOY:
Sobre todo libre, no estoy obsesionado por el juego, tengo sentido de culpabilidad, deseo que me dure mucho tiempo, pues es una forma de mantenerme firme, vuelvo a ser responsable, empleo el tiempo en cosas practica, como esta de escribir mis vivencias con el juego, en estudiar y aprender cosas nuevas y el recordar cosas olvidadas, esto me ayuda a mantenerme en abstinencia,
en realidad como decía un psicólogo a llenar el vació que produce dejar algo, no miento y soy más humilde en cuanto a lo relacionado con el juego, soy mas comunicativo y sociable, soy más feliz, pues no sufro por mi adicción.

Luego viendo y valorando mi situación actual, veo que gana lo positivo. Esto lo he conseguido acudiendo a los grupos y adquiriendo documentación sobre mi adicción.

jueves, 24 de julio de 2008

(0024) COMO DIFICULTAR LA CONDUCTA DEL JUEGO

Considero que las normas para dejar de jugar, van dirigidas a dificultar las conductas del juego, luego es importante que quede claro que no son ningún castigo, aunque lo parezca, dicho esto. Cada uno hace de ellas lo que quiere y como lo quiere, pero ninguna norma merece critica, cada uno las emplea como quiere, estas normas se implantaron hacia el año 1980, cuando se considero el juego abusivo enfermedad, por la Asociación Psiquiátrica Americana, entre los trastornos de perdida de control de los impulsos. Después de analizar a muchos jugadores, fue un estudio echo por personas con conocimientos.

Las normas no son la panacea, sencillamente son medidas preventivas, que dificultan la acción de jugar. La panacea esta en conseguir el autentico convencimiento de no querer jugar, y esto se consigue día a día recordando nuestra adicción, la que sea.

Por lo tanto que cada uno hable de las normas que lleva, sin desmerecer ninguna, pues normalmente cuando llegamos nuevos a un grupo, a lo que más nos aferramos los que queremos salir de nuestra adicción, es a no llevar dinero, a justificar los gastos, a evitar los sitios y las compañías peligrosas, a no abusar del alcohol ni de otras drogas y si es posible ni tocarlas, con el paso de los años, vamos cambiando y nos creamos nuestras propias normas, pero casi siempre basadas en las que en los primeros momentos más nos ayudaron, como he dicho antes sólo lo hace el que quiere curarse.

Se recae por olvidar y se olvida porque se quiere, pues todos sabemos que no podremos volver a tocar ningún juego de azar.
Existen asociaciones, porque existimos unas personas, débiles, faltos de voluntad, irresponsables y egoístas, pero es cuando no hemos asistido a ningún grupo de autoayuda, desde el momento que acudimos a un grupo y admitimos nuestra adicción, enfermedad o dependencia y nos dan unas normas y unos recursos, y los empezamos a poner en practica y adquirimos conciencia de querer dejar de jugar, ya no existe ningún motivo que nos lleve al jugo, ni razón tan importante que nos haga volver a jugar.

Esto solo ocurre con personas que no desean curarse, que piensan que ellos ya controlan, en una palabra personas que no han llevado una buena rehabilitación.

Cuando estamos metidos en nuestra adicción, llegamos a perder en muchos casos hasta el trabajo o baja nuestro rendimiento, nuestra familia sufre.
Somos unos seres mentirosos e injustos, este es nuestro mayor pecado, por eso yo siempre he dicho cuando admití mi adicción, que tenia que dejar de jugar para dejar de mentir y volver a ser la persona que era antes de mi adicción.

Mientras se tengan cosas ocultas no se puede hablar de rehabilitación.

martes, 8 de julio de 2008

(0023) CONSECUENCIAS DE UNA ADICCIÓN

Esto lo escribe una persona adicta al juego, que lleva en rehabilitación siete años y nueve meses, pero es lo mismo para cualquier otra.
Mi deseo es que como yo, cualquier otra persona, pueda beneficiarse de esto.

PERSONAL: Se pierde el control gastando más de lo que sé desea, se amontonan deudas que se intentan ocultar, y por todo ello nuestra vida se convierte en una mentira. Vivimos con ansiedad, soledad y tristeza, y un muy bajo concepto de sí mismo.

FAMILIAR: Se pide dinero a familia y amigos que cuesta devolver. Por falta de interés pueden romperse las relaciones en el matrimonio, en la pareja y con los hijos. Vivir con un adicto que no quiere rehabilitarse es muy duro, y no todas las personas pueden aguantarlo.

LABORAL: No puede centrarse en el trabajo porque piensa constantemente en su adicción y de dónde sacar dinero, o cómo ocultarla, o cómo pagar las deudas, por todo esto se pierde él estimulo por el trabajo, se roba y se miente.

ECONÓMICO: Se pierde más dinero de lo que se gana, se pide dinero prestado, se contraen deudas, se roba, la familia pasa por penurias económicas, llegando en muchas ocasiones a la indigencia.

SOCIAL: Se rompen las relaciones con los amigos y con todo el entorno anterior a su adicción, porque no somos capaces reconocerla ante los demás.


CON UNA ADICCIÓN NO SOLUCIONAMOS NINGÚN PROBLEMA,
MÁS BIEN AUMENTAN LOS PROBLEMAS

sábado, 21 de junio de 2008

(0022) ADMITIR Y TENER

La rehabilitación se debe a los grupos de autoayuda, pues es donde únicamente se aprende a luchar contra el juego de azar, con la cosa más sencilla del mundo, solamente escuchando los testimonios de los compañeros y, empleando las normas de prevención que ellos han usado y aprendieron de otros compañeros, igual que actualmente nosotros aprendemos de ellos, todos los testimonios son validos unos para imitarlos y otros para desecharlos.

Una vez que se saben las normas a seguir para luchar contra el juego de azar. Lo primero que hay que hacer es admitir, que somos jugadores problemáticos, y que con el juego nos hemos perjudicado y hemos creado un mal vivir en nuestro entorno, luego la palabra (ADMITIR) no la debemos olvidar nunca.
Lo segundo es tener el verdadero deseo de querer dejar de jugar, y la certeza que no podremos volver a tocar ningún juego de azar mientras vivamos, esta es otra palabra (TENER) que no debemos olvidar.

A partir de aquí y en muy pocos meses, se empieza a sentir esa felicidad que algunas veces se oye en las terapias, como la cosa más natural y que si analizamos nos damos cuenta porque es, (Bueno algunos) simplemente es que cuando dejamos de jugar, dejamos de mentir, esto es lo que te hace sentir esa felicidad, y te das cuenta que estas haciendo las cosas como debes.
No se comprende a las personas que sabiendo las normas y que acuden periódicamente a los grupos, digan he recaído, ¿es más suave, verdad? Con lo sencillo que es decir he vuelto a jugar porque he querido.

Para mi esto ocurre, porque todavía no les ha hecho él suficiente daño el juego de azar o que acuden sin el convencimiento de lo que quieren, en una palabra sin ADMITIR y sin TENER. Una vez que se entra en un grupo y te dan unas normas ya no hay motivo, para volver a nuestra adicción sea la que sea, se puede sufrir algún error alguna equivocación, pero lo más importante es sacar provecho de ello, se dice que se aprende más de los errores y de las equivocaciones, ya sean propios o ajenos. Esta es otra de las ventajas de los grupos de autoayuda, por eso no se entiende que halla personas que hablen de rehabilitación y se presten a negar esta posibilidad, este tipo de personas no conocen el significado de las palabras admitir y tener.

viernes, 6 de junio de 2008

(021) ¿POR QUÉ NEGAMOS LA MEDICINA?

El ser humano hace el mal, primero, por instinto de supervivencia y eso, si no justifica, al menos explica muchas actuaciones reprobables. Ahí se encuadrarían, por ejemplo, el egoísmo, la envidia, la mentira, la insidia, el robo en todas su facetas, etc.
Hasta aquí la teoría es fácil de entender, e incluso todos podemos vernos reflejados en ella si tenemos un mínimo de sentido autocrítico.

¿POR QUÉ EN UN GRUPO DE AUTOAYUDA NOS PRESTAMOS HA NEGAR LA MEDICINA AL ENFERMO?

Muy sencillo porque tenemos miedo a que nos hagan a nosotros lo mismo, por eso decimos, para que complicarme la vida, que cada uno resuelva su problema, sin darnos cuenta que no protestar, es dar lugar a que maña la injusticia se vuelva contra nosotros o contra nuestros seres mas queridos. Aquí es donde se encuadra el egoísmo la envidia la mentira, el miedo, etc.
Escribí esto cuando llevaba dos años y algunos meses en rehabilitación, sé expulso a un compañero, con malas artes, sólo yo como adicto proteste, también mi mujer como afectada por mí causa y el marido de otra adicta. Aquel día sentí vergüenza, en aquel local estábamos cerca de sesenta personas.

A mi modo de ver también habría que poner atención al fenómeno del tedio. En esta sociedad nuestra, caprichosa y algo infantil, todo el mundo tiene horror al aburrimiento e intenta llenar su vida con todo tipo de cosas absurdas.
Nos podemos pasar días enteros en Internet o que nos dé por emborracharnos. Es como si todos nos hubiéramos convertido en adictos a algo, necesitáramos experimentar cosas cada vez más enrevesadas para neutralizar al temible monstruo del tedio.

Las personas que luchan por sobrevivir en una guerra o cruzando el mar en patera pueden tener muchos problemas, pero desde luego no el del aburrimiento, no el de ninguna adicción.

Todo en este mundo tiene un precio y ése es el que pagamos nosotros, ciudadanos del Primer Mundo, que tanto tenemos y que tan poco valoramos. Porque otra de las cosas que hemos dejado los adictos por el camino es el deseo, el anhelo, el afán de superación, y solo cuando reconocemos nuestro problema y empezamos a llevar normas a ser disciplinados, en una palabra a ser conscientes de los problemas, se empieza a recuperar el anhelo el deseo, en fin a ser personas

Y para ello hay que estar con la cabeza continuamente ocupada llenando él vació que hemos creado al abandonar una adicción.

martes, 20 de mayo de 2008

(0020) CONTRADICIONES

En los siete años y ocho meses que llevo en rehabilitación, quiero hacer una exposición de las situaciones que más me han ayudado.

Estas han sido mis verdaderas vivencias:

Al poco tiempo de llegar, escuche mucho la palabra los cuatro valores. Bondad, generosidad, honestidad y humildad.

Con el paso del tiempo me fui dando cuenta que no existía nada de esto, que las personas somos lo que somos y, que cambiamos muy poco.

He visto a personas decir, la sobrebebía del jugador, y al momento llamarle chulo, o que no tenía vergüenza, esto dicho por el moderador de turno, he oído la palabra borrico, gilipollas, pedazo de carne con ojos o falto de huevos, he oído a personas decir la humildad del jugador, personas que decían he cambiado mis hábitos y seguían entrando en bares, no pidiendo tikes, etc. he visto como se manipulaba a las personas, con engaños, se las proponía para moderar pero tenían que prestarse ha cometer injusticias (negar la palabra a algún compañero), he visto como se acusaba a personas a sus espaldas y sin poder defenderse.

Cuando estamos en plena adicción, somos las personas más injustas del mundo luego me pregunto (si sigo cometiendo injusticias puedo hablar de rehabilitación) yo particularmente no, pues fue una de las cosas por las que más he luchado. He visto a personas decir a otros, consejos tengo y para mi no quiero, he visto a personas decir me vas a enseñar tú a mí con los años que yo llevo en rehabilitación. (He de decir que sigo aprendiendo y mucho de las personas nuevas que llegan, a pesar de los años que tengo y los que llevo en rehabilitación) He visto como llamaba el presidente la atención a la persona que moderaba y ante todos diciéndole que poca psicología, (y luego decir que el no había dicho eso) he visto ha personas decir me suda la polla lo que piense el psicólogo (he de decir que a mi me importa mucho lo que piense y opine cualquier persona, pues aprendo de ellas) he visto a personas decir hay que pedir tikes y ellos no hacerlo, he visto a personas decir no entres en los bares y ellos entrar y si le decían algo contestar es que yo ya llevo tres años (como si esto fuese cuestión de tiempo) he visto a personas decir yo no jugare nunca más (cuando se sabe que cualquier adicción es el día a día.)He visto a personas decir las pruebas ni con casera, (y ellas seguir mintiendo y entrando en los bares y no pidiendo tikes)
He visto a personas responder cuando uno dando su testimonio decía, yo me escondía cuando jugaba, eso no es cierto, era el moderador, porque el no se había escondido nunca. Yo le pregunte ¿entonces tu cuando jugabas, llegabas a casa y le decíais a tu mujer vengo de jugar y me he gastado tanto? Claro se quedaron sin saber que decir. He visto decir mi casa es una balsa de aceite, y al momento que él ponía los huevos encima de mesa. He visto a personas con siete años en rehabilitación decir que se habían equivocado, que habían echado dinero en la maquina tragaperras cuando iban a sacar tabaco (es difícil verdad) pues más difícil es que esto aya ocurrido en dos ocasiones y en dos años diferentes y que las dos veces le hayan visto. (Esto es como encontrar una aguja en un pajar)
Hay muchas mas anécdotas, pero con estas las personas que lo lean tienen para pensar y aprender, que es lo que a mí me ocurrió, y aprendí lo que tenia que hacer con mi vida, para no volver a sufrir las consecuencias de mi adicción.

Para mí ahí una contradicción que considero muy importante: Cómo después de más de seis años en rehabilitación se puede decir me sigue gustando el juego,
¿Puede seguir gustando algo que nos ha hecho daño, algo con lo que hemos hecho y perjudicado a otras personas? No lo entiendo, a no ser que no se haya dejado nunca de jugar, cuando llevaba unos cinco años en rehabilitación, decía que yo no sabia si me seguía gustando el juego, que para saberlo tendría que probar, y que pruebas ni con casera, y había personas con más antigüedad que yo, que contestaban que a ellos les seguía gustando.

Aprendí que con las mentiras suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver. Por eso no quiero volver a mentir.

Luego como veis, de las contradicciones, de las actitudes, de sus respuestas, de la forma de pensar, opinar y hablar, cualquiera puede aprender, si quiere y de esta forma sacar beneficio, a su problema, yo lo hice y lo sigo haciendo.

domingo, 11 de mayo de 2008

(0019) MI PRIMERA TERAPIA

Cuando llegue a un grupo de autoayuda, no-tenia ni idea a donde me podía llevar el juego de azar, si sabia que me encontraba mal, pero me faltaba valor para pedir ayuda.

Yo era una de esas personas que pensaba que con 2 o 3 meses, acudiendo a un grupo, volvería a ser jugador sociable ¡¡¡Qué gran error!!!
Tuve la gran suerte de salir de mi primera terapia, un domingo 8 de octubre de 2000, concienciado y con deberes para unos cuantos días; se han trasformado en años, pues sigo recordando aquella mi primera terapia ¡¡¡Os la voy a contar!!!

Cuando entre en la sala 3/1, después de haber pasado por el despacho con mi mujer a que nos tomasen los datos.
Empecé a oír a una serie de personas exponer su testimonio, fueron cinco en concreto los que yo escuche, fueron unos testimonios llenos de dolor y culpabilidad, me preguntaron que había hecho por el juego de azar.
Mi contestación fue que yo no había llegado a tanto, que en mi casa no había faltado la comida ¡¡¡Qué gilipollas!!!

Me replicaron las mismas cinco personas, y con muy pocas palabras me dijeron muchas cosas.

El 1º me dijo:
Lo feliz que se sintió la primera vez después de haber dejado de jugar, que se pudo hacer una ensalada de verano, y que le puso hasta espárragos, pues el cuándo jugaba le faltaba de todo hasta las patatas.
¿Que me enseño? Que mi pozo podía ser mucho más profundo, y que había tenido la suerte de haber llegado en el momento justo y que tenia que aprovecharlo.

El 2º me dijo:
Que llevaba casi tres años en rehabilitación, y que seguía sintiendo culpabilidad de las cosas que había hecho por el juego.
¿Qué aprendí? Que no era todo dinero, que había cosas más importantes detrás

El 3º Me dijo:
Que yo era igual que todos los que estábamos allí, y que si me quería curar, dejase de jugar que no era tan difícil, todo dicho con una gracia especial, y mucha sinceridad.
¿Qué aprendí? Que a pesar del drama podía volver a sentirme bien pero sin juego.

La 4ª me dijo:
Con una dureza enorme, pero lleno de humanidad, que triste es venir a oír y no escuchar.
¿Que aprendí? Que son dos cosas diferentes, oír es que té entre por un oído y te salga por el otro, Escuchar significó para mí, memorizar todo, razonarlo, desmenuzarlo y sacar todo el provecho posible de los testimonios, por eso yo siempre he salido de las terapias con deberes para hacer en casa.

La 5ª Me dijo:
Bueno yo como es su primer día me reservo, a ver si sigue viniendo.
¿Qué aprendí? Que tenia que ser fuerte, si quería salir de mi adicción, esto me hizo ser constante y radical, y lo sigo siendo, nunca me he puesto a prueba por nada. Y sigo luchando día a día.

RESUMEN:
Escribí esto cuando llevaba tres años, cuatro meses y tres días, HOY LLEVO SIETE AÑOS Y CASI OCHO MESES. Y sigo aprendiendo de todos y de cada uno de los compañeros, nuevos o veteranos, que siguen apareciendo por el grupo, he conocido con toda la problemática que arrastramos, a más personas buenas que malas, uno puede caer mejor o peor o identificarse mejor con unos que con otros.
Pero siempre sin que falte la educación y el respeto.
Esta fue mi primera terapia a grandes rasgos, y si puede servir para que otras personas se conciencien, bien venido sea.