sábado, 18 de octubre de 2008

(0029) LA TERAPIA

Este poema lo escribí en el año 2002, cuando aún podía entrar en el grupo de autoayuda donde empecé a dar mis primeros pasos para curarme de este problema. Teníamos una cena y se me ocurrió escribirlo con el propósito de pasar un buen rato y de que estas palabras sirviesen de ayuda a otras personas.

LA TERAPIA
Buenas tardes, ¿cómo estáis?
Nos saludamos muy correctos y educados.
Bueno, hoy voy a llevar yo la terapia.
¿Alguien que tenga necesidad de hablar?
Silencio. Qué bien, todos estamos estupendos.
*
Se escucha, se empieza abrir la gente.
Se empiezan a ver manos levantadas.
Y empieza la participación.
*
¿Por qué entras en el bar?
Si sabes que no debes.
¿Por qué llevas dinero?
Si sabes que no puedes.
*
¿Por qué mientes?
¿Por qué no te comunicas?
¿Por qué no te abres?
¿Por qué no escuchas?
¿Por qué vienes a calentar la silla,
si no tienes intención de dejar de jugar?
*
Tú eres un chulo.
*
Tienes que cambiar hábitos.
Tienes que ser más humilde.
Tienes que ser más honesto.
Tienes que ser más bondadoso.
Tienes que ser más generoso.
*
Bueno, vamos a terminar.
¿Alguien que tenga necesidad de hablar?
Que no se vaya mal.
*
Bueno, hasta el viernes.
Nos despedimos, correctos y amables,
después de habernos llamado de todo.
*
Pues al final somos una gran familia,
y que, quieras que no,
nos tomamos afecto y cariño.

viernes, 3 de octubre de 2008

(0028) QUE ES ADICCIÓN

Cuando llegue a un grupo, lo que más me ayudo, fue escuchar los testimonios de mis compañeros, con el paso del tiempo, me fui dando cuenta de la cantidad de contradicciones que escuchaba, y me dije que tenia que procurar adquirir conocimientos por mi cuenta, y me puse manos a la obra, no dejaba pasar nada por alto, cualquier comentario sobre adicciones lo escribía, me preocupe de adquirir libros, leer todas las publicaciones que caían en mis manos de medios de comunicación, etc.

Esta fue mi vida, en lo relacionado con mi adicción, con lo cual me documente y lo sigo haciendo.

Leí algo que me ayudo mucho, que es adicción, estaba escrito por una psicóloga, era lo siguiente:
Adicción es todo aquello que nos hace perder la capacidad de controlar nuestros impulsos, todo aquello que nos hace emplear más tiempo y recursos de los que disponemos, todo aquello que nos hace robar y mentir, en una palabra todo aquello que nos hace ser personas indignas.

Y yo me dije, que soy como adicto:
Pues una persona débil, falto de voluntad, irresponsable y egoísta, que por darme un momento de placer, un momento de satisfacción, hice daño a mis seres queridos e incluso a mí mismo.

Que satisfacción puede haber en algo que me hacia llamarme ¡¡¡hijo de p., a ver que vas a hacer hoy!!!.

El asumir lo que yo era, es lo que me dio y me sigue dando fuerza para luchar. Pero siempre desde la perspectiva de la sinceridad, pues sin ella no hay rehabilitación posible para ninguna adicción, sea la que sea.

viernes, 19 de septiembre de 2008

(0027) DEL LUJO AL APAGÓN SOCIAL

Paloma, pasó de ser una alta ejecutiva de Mercasantander a ingresar en prisión por apropiarse de un millón de euros de la empresa para jugar en Internet.

Publicado por Consuelo de la Peña, en ABC el día 23 de septiembre de 2007

Paloma pasó del Porsche Cayenne, del chale en una lujosa urbanización a las afueras de Santander, y la casa en Brañavieja, del yate y los cruceros por el Cantábrico, de la moto con la melena al viento y el traje de cuero dibujando su esplendida figura... a la cárcel y al apagón social. El oro blanco en sus muñecas se torno, por unas horas, en unas frías esposas que la sujetaban a una realidad que había enmascarado durante años. Terminó la farsa.
Paloma, de 42 años abandono el juzgado de instrucción numero 1 el pasado día 11 atada a dos esposas y escoltada por dos policías. Vestida de marca, pero sollozando como una niña pillada en un renuncio, subió al furgón policial y de allí a la prisión provincial. En la cárcel fue desposeída de los objetos de valor, como cualquier delincuente. Y recibió los vales para comprar en el economato penitenciario.
A punto de cumplir diez años de su segundo matrimonio, su vida perfecta y acomodada se desmoronó el pasado mes de agosto como un castillo de naipes cuando estaba de vacaciones y por azar se descubrió el ardid. Y es que cuando engañas y defraudas a tu empresa no te puedes ir de recreo, porque te pillan. Para entonces, la ex directiva de Mercasantander había abierto ya un agujero financiero en la empresa pública de un millón de euros.
Ya antes Paloma había tenido problemas con la contabilidad de otras empresas, pero tales irregularidades no habían trascendido. Ahora, él escándalo esta servido y la sociedad santanderina convulsionada por la noticia mientras el alcalde de Santander, Iñigo de Serna, máximo responsable de la empresa publica, se enfrentaba por arte de una funcionaria infiel al primer aprieto de su mandato. Pero, ¿por qué una mujer de vida acomodada, bien casada, perteneciente ambos a buenas familias santanderinas, madre de dos hijos, de posición social envidiada metió mano en el cajón y se llevo dinero público?
Soy adicta al juego y a las tragaperras y era muy fácil robar en Mercasantander porque no había ningún control, vino a excusarse. La ludopatía es su primera línea de de defensa. Ha reconocido el desfalco ante el juez pero juega con la atenuante de su adicción. Su esposo, Andrés, también imputado, lo ratifica. Asegura que Paloma se ha jugado en los casinos on line no solo el dinero sustraído a Mercasantander, sino también muchos fondos familiares. En libertad tras pagar una fianza de 60.000 euros y un embargo de bienes por valor de 1,3 millones, paloma se enfrenta a una pena de hasta 12 años de prisión por estafa y falsedad documental. El matrimonio ha decidido trasladarse a Madrid para librarse de la presión social.

Resumen sacado por Ángel de esta publicación:

A esto y a mucho más nos puede llevar la adicción al juego, si no somos capaces de poner los medios.
Se es adicto al juego en general, no a las tragaperras, como se ve en esta señora. Y en mi mismo pues yo pensaba que era el bingo, y hasta que no admití que eran todos los juegos en general, no fui capaz de poner los medios.
La ludopatía fue su primera y única vía de defensa. Cuando yo jugaba sabia que no debía hacerlo pero me faltaba fuerza de voluntad para conseguirlo, y mi mujer a la que estoy muy agradecido, me tuvo que llevar a un grupo donde aprendí todo lo que tenia que hacer, si quería que mi problema no se repitiese, y es lo que hice y sigo haciendo después de ocho años, requiere mucho trabajo y sacrificio, pero merece la pena, pues hoy soy capaz de controlar todos mis impulsos. Y cuando leo cosas como esta publicación, más fuerza cojo para luchar contra ella.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

(0026) EL EXCESO DE CONFIANZA

El exceso de confianza

No hay que minimizar ningún logro, aunque sólo se lleve dos semanas sin jugar, son dos semanas de esfuerzo importante, y en el momento en que más cuesta hacerlo. Ahora al principio, necesita más que nunca nuestro animo, lo que mejor le conviene es oír nuestro testimonio, lo que nos ha costado, lo que hemos tenido que hacer, o lo que seguimos haciendo.

No se puede bajar nunca la guardia: En cualquier momento puede presentarse la ocasión para volver a jugar. Aunque se diga ya no me acuerdo del juego, se lleve años sin jugar, aunque sea una persona respetada y valorada, y haya ayudado a otras personas a dejar de jugar, sigue expuesto al peligro que acecha a todo adicto.

El exceso de confianza. Es este exceso, este sentimiento de que ya no hay peligro, el que puede llevar a descuidar su control, a no poner en practica todo lo aprendido, las habilidades que ya tiene. El exceso de confianza es el que lleva a quitar importancia a una equivocación, a un error, a una recaída, y una equivocación, un error o una recaída, es muy importante: casi lo más importante en todo proceso de rehabilitación.

Escribo esto con los conocimientos que me da el llevar ocho años en rehabilitación, llevando las normas preventivas a rajatabla, pues he visto a personas con mucha antigüedad, cometer errores, y normalmente enterarnos por su familiar, o por algún otro compañero, nunca por ellos mismos, personas que se permitían el lujo de entrar en lugares donde no debían, personas que no justificaban sus actitudes, ni sus gastos, personas que encima dirigían las terapias de auto ayuda, es triste pero es así, esos errores son los que más me han ayudado, pues visto lo visto, soy estricto con las normas.

sábado, 30 de agosto de 2008

(0025) COMO ME HICE LUDÓPATA, LO QUE ERA Y LO QUE SOY

Según mis deducciones, ante todo por que me gustan los juegos, cuando empezamos somos sociables, después nos vamos haciendo jugadores compulsivos, después problemáticos y por ultimo ludópatas o enfermos.

De sociable a compulsivo es porque nos va atando el juego, de compulsivos a problemáticos porque vamos cada vez jugando más y de problemático a enfermos es porque ya no razonamos, ni controlamos, jugamos más y más.

Nos hacemos drogodependientes desde la primera vez que vamos a jugar, con mentiras y negando que jugamos, a continuación ya empezamos a coger dinero de casa y llegamos a perder la razón desde el momento que sacamos dinero de cuentas o pedimos dinero a compañeros o amigos, gastamos más de lo que podemos o nos ponemos por meta, se empiezan a hacer deudas, que cada vez cuesta más trabajo pagar, pues se aumenta la apuesta, diciendo haber si me recupero, eso es mentira se aumenta porque nos gusta jugar y no controlamos, pues si alguna vez nos a tocado algún premio automáticamente aumentamos la apuesta, somos incapaces de irnos con un premio en el bolsillo, o raramente, muy pocas veces, pues al día siguiente o al otro a mucho tardar, lo perdemos, Lo escondemos a nuestra familia, luego ya somos enfermos.
Aunque se dice que no es importante saber como hemos empezado, para mí si lo considero importante, actualmente valoro mi vida y puedo hacer una comparativa de lo que era y lo que soy.

LO QUE ERA:
Un mentiroso y un preso del juego, pues mis pensamientos siempre estaban en el juego, me hice mentiroso y ladrón, no razonaba con mi familia, discutía, regañaba, era soberbio.


LO QUE SOY:
Sobre todo libre, no estoy obsesionado por el juego, tengo sentido de culpabilidad, deseo que me dure mucho tiempo, pues es una forma de mantenerme firme, vuelvo a ser responsable, empleo el tiempo en cosas practica, como esta de escribir mis vivencias con el juego, en estudiar y aprender cosas nuevas y el recordar cosas olvidadas, esto me ayuda a mantenerme en abstinencia,
en realidad como decía un psicólogo a llenar el vació que produce dejar algo, no miento y soy más humilde en cuanto a lo relacionado con el juego, soy mas comunicativo y sociable, soy más feliz, pues no sufro por mi adicción.

Luego viendo y valorando mi situación actual, veo que gana lo positivo. Esto lo he conseguido acudiendo a los grupos y adquiriendo documentación sobre mi adicción.

jueves, 24 de julio de 2008

(0024) COMO DIFICULTAR LA CONDUCTA DEL JUEGO

Considero que las normas para dejar de jugar, van dirigidas a dificultar las conductas del juego, luego es importante que quede claro que no son ningún castigo, aunque lo parezca, dicho esto. Cada uno hace de ellas lo que quiere y como lo quiere, pero ninguna norma merece critica, cada uno las emplea como quiere, estas normas se implantaron hacia el año 1980, cuando se considero el juego abusivo enfermedad, por la Asociación Psiquiátrica Americana, entre los trastornos de perdida de control de los impulsos. Después de analizar a muchos jugadores, fue un estudio echo por personas con conocimientos.

Las normas no son la panacea, sencillamente son medidas preventivas, que dificultan la acción de jugar. La panacea esta en conseguir el autentico convencimiento de no querer jugar, y esto se consigue día a día recordando nuestra adicción, la que sea.

Por lo tanto que cada uno hable de las normas que lleva, sin desmerecer ninguna, pues normalmente cuando llegamos nuevos a un grupo, a lo que más nos aferramos los que queremos salir de nuestra adicción, es a no llevar dinero, a justificar los gastos, a evitar los sitios y las compañías peligrosas, a no abusar del alcohol ni de otras drogas y si es posible ni tocarlas, con el paso de los años, vamos cambiando y nos creamos nuestras propias normas, pero casi siempre basadas en las que en los primeros momentos más nos ayudaron, como he dicho antes sólo lo hace el que quiere curarse.

Se recae por olvidar y se olvida porque se quiere, pues todos sabemos que no podremos volver a tocar ningún juego de azar.
Existen asociaciones, porque existimos unas personas, débiles, faltos de voluntad, irresponsables y egoístas, pero es cuando no hemos asistido a ningún grupo de autoayuda, desde el momento que acudimos a un grupo y admitimos nuestra adicción, enfermedad o dependencia y nos dan unas normas y unos recursos, y los empezamos a poner en practica y adquirimos conciencia de querer dejar de jugar, ya no existe ningún motivo que nos lleve al jugo, ni razón tan importante que nos haga volver a jugar.

Esto solo ocurre con personas que no desean curarse, que piensan que ellos ya controlan, en una palabra personas que no han llevado una buena rehabilitación.

Cuando estamos metidos en nuestra adicción, llegamos a perder en muchos casos hasta el trabajo o baja nuestro rendimiento, nuestra familia sufre.
Somos unos seres mentirosos e injustos, este es nuestro mayor pecado, por eso yo siempre he dicho cuando admití mi adicción, que tenia que dejar de jugar para dejar de mentir y volver a ser la persona que era antes de mi adicción.

Mientras se tengan cosas ocultas no se puede hablar de rehabilitación.

martes, 8 de julio de 2008

(0023) CONSECUENCIAS DE UNA ADICCIÓN

Esto lo escribe una persona adicta al juego, que lleva en rehabilitación siete años y nueve meses, pero es lo mismo para cualquier otra.
Mi deseo es que como yo, cualquier otra persona, pueda beneficiarse de esto.

PERSONAL: Se pierde el control gastando más de lo que sé desea, se amontonan deudas que se intentan ocultar, y por todo ello nuestra vida se convierte en una mentira. Vivimos con ansiedad, soledad y tristeza, y un muy bajo concepto de sí mismo.

FAMILIAR: Se pide dinero a familia y amigos que cuesta devolver. Por falta de interés pueden romperse las relaciones en el matrimonio, en la pareja y con los hijos. Vivir con un adicto que no quiere rehabilitarse es muy duro, y no todas las personas pueden aguantarlo.

LABORAL: No puede centrarse en el trabajo porque piensa constantemente en su adicción y de dónde sacar dinero, o cómo ocultarla, o cómo pagar las deudas, por todo esto se pierde él estimulo por el trabajo, se roba y se miente.

ECONÓMICO: Se pierde más dinero de lo que se gana, se pide dinero prestado, se contraen deudas, se roba, la familia pasa por penurias económicas, llegando en muchas ocasiones a la indigencia.

SOCIAL: Se rompen las relaciones con los amigos y con todo el entorno anterior a su adicción, porque no somos capaces reconocerla ante los demás.


CON UNA ADICCIÓN NO SOLUCIONAMOS NINGÚN PROBLEMA,
MÁS BIEN AUMENTAN LOS PROBLEMAS