martes, 11 de marzo de 2008

(0013) GUIA SOBRE DROGAS

GUIA SOBRE DROGAS

Me parece muy buena esta publicación echa por el MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO.

El consumo de drogas, y las consecuencias de toda índole que lleva aparejado, constituye un problema social y sanitario que afecta a España y a la comunidad internacional en su conjunto.
Las cifras que publican tanto los organismos especializados de Naciones Unidas como los de la Unión Europea no dejan lugar a dudas. Un número muy importante de la población, en gran parte jóvenes e incluso adolescentes, consume sustancias como el alcohol, el tabaco, el cannabis y, en menor medida, cocaína y drogas de síntesis.

Observo que aquí no se habla sobre ludopatía ¿qué pasa que no es un problema? les puedo garantizar que si que lo es y muy grave, pues afecta la vida laboral, social y familiar, pero claro al estado no le cuesta dinero. Más bien es una fuente de ingresos muy suculenta. Y es una drogodependencia a veces mucho más peligrosa que cualquiera de las que ustedes hablan en esta guía.

En los últimos años, España ha redoblado sus esfuerzos en la planificación y ejecución de medidas para hacer frente a este importante fenómeno de las drogodependencias. Nuestro país cuenta con una Estrategia Nacional sobre Drogas, vigente desde el año 2000 hasta el 2008, y con un
Plan de Acción que el Gobierno elaboró para el periodo 2005 - 2008, para avanzar en el cumplimiento de los objetivos finales de la Estrategia Nacional.

El Plan de Acción comprende 68 acciones concretas, centradas fundamentalmente en la prevención y la sensibilización social. También incluye medidas para mejorar la capacidad del sistema para diagnosticar y tratar precozmente el problema, así como otras para disminuir el daño en las personas consumidoras y potenciar la inserción social y laboral de los adictos en proceso de rehabilitación.

Presentación El éxito más importante alcanzado en la última década en España ha sido la disminución del número de fumadores y el descenso, muy apreciable, del número de nuevos usuarios de heroína. A ello se suma el hecho de que, por primera vez desde 1994, se ha roto la tendencia al alza en el consumo de drogas entre los jóvenes de 14 a 18 años, tal como muestra la última Encuesta Escolar 2006-2007.

Aunque hoy la sociedad española ha empezado a tomar mayor conciencia del riesgo que las drogas suponen para la salud y el bienestar personal, no podemos bajar la guardia ante ellas. En este contexto se inscribe la edición de esta Guía. Con ella se pretende poner al alcance del gran público una información veraz, rigurosa y contrastada que le ayude a entender el fenómeno de las drogas y a enfrentarse a situaciones que pueden afectarle directamente, a sus amigos o familiares.

domingo, 2 de marzo de 2008

(0012) LIBERTAD

QUE LIBERTAD PUEDE HABER EN UNA PERSONA QUE MIENTE
Cuando llegue al grupo, escuche unos testimonios que me abrieron los ojos, para saber donde me había metido y donde podía llegar si no ponía los medios, y es lo que hice, y pensaba que lo estaba haciendo correctamente, tanto fue así que a los tres meses y medio aproximadamente, se que era jueves y mediados de enero de 2001 eché una primitiva, llegue a la terapia el viernes por la tarde y lo conté, antes se lo había contado a mi mujer. Se me dijeron muchas cosas, entre ellas, es que Ángel es un chulo, otro es que Ángel sigue teniendo mucha soberbia, no había día en que no saliese a relucir. Hubo un compañero que llego a decir: Nos estamos pasando, Ángel, al fin y al cabo, ha dicho algo que se lo podía haber callado, no como otros que dicen las cosas porque les han pillado.

Yo, sé porque lo dije: fue porque capte en que sé tenia que basar mi rehabilitación a fuerza de oír los testimonios de los compañeros, para mí todo consistía en la sinceridad, por eso lo dije, para no tener nada oculto, que es lo único que te da fuerza para poder ser libre,
Decirme ¿Qué libertad puede haber en una persona que miente? ¡¡¡Yo pienso en mi época de jugador compulsivo!!! “Y desde luego no-tenia ninguna libertad”

¿Que me enseño esta equivocación o este error? O como se quiera llamar. Yo me dije: he tirado por la borda 3 meses y medio de abstinencia. Pero me enseño algo muy importante: que tendría que recordar todos los días de mi vida que era un adicto al juego, y crearme o llevar una serie de normas que me ayudasen a no olvidar. Es lo que sigo haciendo, después de siete años y seis meses

Hoy en día, doy gracias a ese error o esa equivocación, pues me hizo más fuerte para enfrentarme a las injusticias. Y me capacito para poder ayudar, a aclarar, e informar a otras personas que les ocurra algo parecido y quieran aprender.

Yo no he llamado nada a nadie, he contestado siempre con mi testimonio, y me he llamado lo que he querido, he empleado palabras duras y crudas, y algunas veces la ironía, pero siempre hablando de mí,

Desde luego con palabras de consuelo no se sale de esta maldita a dicción

Esto sé lo debo a una persona, pues tuve la gran suerte de oírle dar su testimonio, cuando yo llevaba nueve o diez meses en la asociación. No he visto a persona que hablase con mayor crudeza de sí mismo, y con su testimonio como hay que hacer, con muy pocas palabras o las justas para que las personas no tropiecen y recuerden lo que han oído.
Aprendí a resumir mis intervenciones, pues me di cuenta, que se memoriza mucho mejor lo escueto y resumido.

Estamos aquí para que no se nos olvide nada que nos pueda hacer volver a jugar, y si recuerdo algo a alguien es porque soy egoísta y estoy pensando en mi.

Siempre he dicho: si con mi testimonio una sola persona se concienciaba para dejar de jugar, me consideraría satisfecho. Igual que se pueden sentir satisfechas las personas a las que yo escuche y de las cuales aprendí.

sábado, 9 de febrero de 2008

(0011) ESTRATEGIAS DE AYUDA AL FAMILIAR

Dedicado a Maite: has hecho todo lo que estaba en tu mano, esta es la causa por la que escribo esto, algo que todos los familiares deben de saber y llevar a la practica, para dejar de sufrir las consecuencias, y prevenir los daños que acarrea convivir con un adicto, y más con un adicto que no desea curarse.


ESTRATEGIAS DE AYUDA AL FAMILIAR

1º Reconocer la incapacidad del jugador para controlar sus impulsos.

2º Dejar de ocultar los problemas causados por el juego.

3º Dejar de creer que el familiar puede frenar la conducta del jugador.

4º Dejar de sentirse victima o culpable, y plantar cara para dar solución.

5º Dejar de convertir al jugador en el eje central de nuestra vida.

6º Los problemas del juego forman parte del pasado y no tiene recuperación.

7º Lo más importante en la vida es el presente.

8º Los comportamientos se mueven, por ideas o creencias.

9º Las amenazas no hacen efecto, cuando son de palabra.

10º Hay que pensar lo qué se dice, y cómo se dice.

11º No criticaremos al jugador su adicción, sino su conducta.

12º Marcar unas pautas de negociación, para ordenar la casa.

13º Transmitiremos seguridad, tranquilidad y fortaleza.

14º Tolerancia en los fallos porque somos humanos.

15º La comunicación es la base para la relación Familiar, Laboral y Social.


EL FAMILIAR, PIEZA IMPORTANTE EN LA REHABILITACIÓN DEL ADICTO

Pensemos que la falta de control de impulsos del jugador forma parte de su enfermedad. Sí nos dejamos llevar por la ilusión de que el adicto se está curando y no somos realistas al ver el problema de adicción, se puede llegar a creer que el adicto ya puede controlar el juego. Esto hace que dejemos de estar alerta ante las conductas indicativas de recaídas o de no haber abandonado el juego, etc. (Aquí es donde entran las normas preventivas)

Para vivir un poco mejor y no sufrir tanto, no podemos olvidarnos de poner todos los medios necesarios para prevenir el que podamos sufrir nosotros las consecuencias del jugador y su juego. Eso es lo único que está en nuestras manos prevenir los daños. Lo demás no es responsabilidad nuestra, es la responsabilidad del jugador.

Tenemos que hacer que nuestro centro de atención sea superar nuestro dolor, dejar de sufrir y arreglar nuestra vida, siendo muy realistas para prevenir daños y solucionar los problemas que se nos han venido encima. En los problemas del jugador tiene que centrarse el jugador, es su responsabilidad, no la nuestra.

¿Qué puedo hacer como familiar?

1 Saber que no tengo culpa de nada.
2 Tratar que acuda a alguna asociación o grupo de autoayuda.
3 Ayudarle a cumplir las normas.
4 Rehabilitarme como familiar, de todo lo que me ha ocasionado vivir con un adicto al juego.

jueves, 7 de febrero de 2008

(0010) ¿ES POSIBLE DEJAR DE JUGAR?

¿ES POSIBLE DEJAR DE JUGAR?

Aunque parezca imposible, aunque tantas promesas rotas y tantos problemas rodeando al jugador y sus seres más cercanos, a veces hagan perder la esperanza, sí es posible dejar de jugar. Sí es posible mejorar la situación. Sí es posible recuperar todo lo perdido. Y en bastantes ocasiones, se recuperan incluso más cosas.

En mi rehabilitación influyo mucho una frase que ley, Hay que motivar al jugador para que vuelva a ser una persona responsable y digna. Yo digo hay que motivar al jugador para que vuelva a ser la persona que fue cuando no jugaba.
Creo que lo he conseguido, pues hoy en día soy capaz de controlar mis impulsos, sé lo que debo hacer, empleo todos los recursos que están a mi alcance, o me los creo yo mismo, me comporto con respeto y tolerancia, y pienso en las personas con las que tengo que convivir,
(Todo esto lo olvide cuando tuve problemas con el juego de azar)

También, soy sincero, no tengo nada que ocultar, luego puedo y hablo con toda la libertad del mundo, pues también he adquirido conocimientos, sé distinguir lo correcto de lo incorrecto, lo justo de lo injusto, por eso hoy en día soy capaz de expresar mi opinión.
(Esto tampoco era capaz de hacerlo cuando tenía problemas con el juego de azar)

Esto es parte de lo que llevo ganado desde que estoy en abstinencia.

ESTE TESTIMONIO VA DEDICADO A UN COMPAÑERO QUE CONOCI Y QUE ESTA MAL

domingo, 3 de febrero de 2008

(0009) AMENAZA DE SEPARACIÓN

Cuando obligado por mi mujer con amenaza de separación, llegue a un grupo de autoayuda debido a mi adicción al juego de azar, pensando que en dos o tres meses podría volver a ser jugador sociable y sin problemas, en mi primera terapia, me di cuenta debido a lo que escuche, que esta adicción mía era para toda la vida, salí convencido de lo que quería que fuese mi vida futura, una vida sin juego, me considere afortunado por haber acudido aunque fuese obligado al sitio ideal y en el momento preciso, llegue con mi profundidad de pozo y salí sabiendo que podía llegar a ser infinitamente más profundo sino ponía los medios, y es lo que hice y sigo haciendo.

Una de mis normas fue dejar de llevar dinero y si por circunstancias tenia que llevarlo, que fuese siempre justificado, esta norma fue primordial, hoy en día la sigo cumpliendo a rajatabla, mi segunda norma fue procurar en los primeros momentos estar rodeado de personas que supiesen mi problema, esta también me ayudo mucho en un momento de mi rehabilitación y la tercera fue ir con mi verdad por delante, o sea a todas las personas que yo considerase o pensase que me podían ayudar, o que yo había mentido decirles mi problema o sea dejar de mentir, esta también fue importante pues me hizo una persona sincera y sin dobleces, no necesito mentir por nada ni por nadie, luego puedo decir que me siento libre, esta es la mayor satisfacción conseguida por haber dejado de jugar. Pues yo no había perdido a mi familia, ella estaba y estuvo con migo y me ayudaron en todo momento. Era yo quien se estaba separando de mi familia y de mí mismo por mi adicción.

sábado, 19 de enero de 2008

(0008) CUANDO LLEGUE A LA ASOCIACIÓN IBA MUY MAL

Cuando llegué a la Asociación iba muy mal
Pero me conciencié muy pronto y aprendí lo que tenia que hacer para luchar contra mi adicción, antes no lo supe nunca, y cuidado que dije veces no voy a jugar más. Hoy en día lo llevo bien he conseguido no necesitar el juego para nada. Pero sigo luchando, al principio todos los días daba gracias por haberme mantenido sin jugar, hoy en día ya no lo hago a diario, pero sigo trabajando contra mi adicción, casi todos los días recuerdo que soy un adicto y que con el juego lo único que he conseguido es perjudicarme yo y a mi entorno familiar, y gracias a esto tengo el convencimiento verdadero de no volver a tocar ningún juego de azar jamás. Este es mi trabajo y mi pastilla diaria.
Esto es lo que yo pienso y hago, pero si por cualquier circunstancia, no pudiese asistir a un grupo de autoayuda, ¡¡ojala no ocurra!! Algo tengo que tener para mantenerme, es cierto que cuando estas en el grupo no juegas, pero te tiras más tiempo fuera del grupo que dentro, si no tuviese algo más ¿cómo podría sobrellevarlo? Yo lo hago como digo más arriba, con trabajo y sacrificio y esta es mi verdadera medicación.
Sigo asistiendo al grupo periódicamente, y ha habido días que he llegado bien y he salido mal, yo siempre había escuchado que no se fuese nadie mal cuando se acababan las terapias.
Os preguntareis ¿Porqué digo esto? Pues en mi caso porque habiendo pedido la palabra varias veces no me la han dado, y no encontrándolo lógico me he marchado antes de tiempo y de mal humor o cabreado, esta para mí es otra causa para tener algo que me fortalezca fuera de la terapia. Y recordaba mis primeros pasos cuando se hablaba de los cuatro valores, quiero volver a recordarlos:
Bondad, ES ADMITIR sin rencor.
Generosidad, ES DARSE sin soberbia.
Honestidad, ES RESPETAR opiniones.
Humildad, ES RECONOCER los errores y pedir perdón.
Y se me viene a la memoria ¿que significa autoayuda? dicen que compartir experiencias sensaciones y problemas de una forma espontánea y sincera, luego ¿que puede compartir una persona que le niegan la palabra?
No es lógico que en un sitio como este, que esta para ayudar a las personas con problemas de ludopatía, pues para eso se fundo y eso es lo que dicen los estatutos, se niegue la palabra a nadie, esto es como negar la insulina a un diabético o la diálisis a un enfermo del riñón.

viernes, 11 de enero de 2008

(0007) ADICTOS A TENER SIEMPRE RAZÓN

Tengo la impresión de que para estos individuos, los demás siempre nos equivocamos salvo cuando estamos de acuerdo con ellos.

Debo decir que es muy frecuente encontrarse con personas tan necesitadas de demostrar que la verdad está de su parte, que les resulta imposible ceder en la discusión o reconocer que el contrario tiene algo de razón: parece que la vida les va en ello.

Individuos, en suma, a quienes les supone un esfuerzo sobrehumano terminar una discusión y elegir la buena armonía, la comprensión del punto de vista del contrario o la paz.

¿Dónde esta la verdadera causa de esa necesidad acuciante de tener razón siempre?
En que estas personas vinculan su autoestima y la valoración de sí mismos al hecho de tener razón y si esa “seguridad” les falta se sienten como desnudas, vacías y sin entidad propia.
¿Pero por qué el adicto debe tener razón siempre y no admite nunca que se equivoca? Porque su “ego” no soporta la vergüenza que le reporta considerar que se ha equivocado.

Pero si hay un rasgo o característica que delata al adicto a tener razón es el deseo imperioso de controlarlo todo para darse seguridad y para calmarse. Igual que la heroína calma momentáneamente al drogadicto, tener razón tranquiliza a quien se cree en posesión de la verdad, pues padece el síndrome de baja autoestima y necesita “inyectarse” la dosis necesaria de tener razón cada vez que se equivoca.

Quienes nunca se retractan de sus opiniones y necesitan sentirse siempre en posesión de la verdad son tan estúpidos que llegan a pensar que la virtud y la verdad siempre están a su lado.

Resumen sacado por Ángel del (ABC El Semanal 8 de junio 2003)