sábado, 9 de febrero de 2008

(0011) ESTRATEGIAS DE AYUDA AL FAMILIAR

Dedicado a Maite: has hecho todo lo que estaba en tu mano, esta es la causa por la que escribo esto, algo que todos los familiares deben de saber y llevar a la practica, para dejar de sufrir las consecuencias, y prevenir los daños que acarrea convivir con un adicto, y más con un adicto que no desea curarse.


ESTRATEGIAS DE AYUDA AL FAMILIAR

Reconocer la incapacidad del jugador para controlar sus impulsos.

Dejar de ocultar los problemas causados por el juego.

Dejar de creer que el familiar puede frenar la conducta del jugador.

Dejar de sentirse victima o culpable, y plantar cara para dar solución.

Dejar de convertir al jugador en el eje central de nuestra vida.

Los problemas del juego forman parte del pasado y no tiene recuperación.

Lo más importante en la vida es el presente.

Los comportamientos se mueven, por ideas o creencias.

Las amenazas no hacen efecto, cuando son de palabra.

10º Hay que pensar lo qué se dice, y cómo se dice.

11º No criticaremos al jugador su adicción, sino su conducta.

12º Marcar unas pautas de negociación, para ordenar la casa.

13º Transmitiremos seguridad, tranquilidad y fortaleza.

14º Tolerancia en los fallos porque somos humanos.

15º La comunicación es la base para la relación Familiar, Laboral y Social.


EL FAMILIAR, PIEZA IMPORTANTE EN LA REHABILITACIÓN DEL ADICTO

Pensemos que la falta de control de impulsos del jugador forma parte de su enfermedad. Sí nos dejamos llevar por la ilusión de que el adicto se está curando y no somos realistas al ver el problema de adicción, se puede llegar a creer que el adicto ya puede controlar el juego. Esto hace que dejemos de estar alerta ante las conductas indicativas de recaídas o de no haber abandonado el juego, etc. (Aquí es donde entran las normas preventivas)

Para vivir un poco mejor y no sufrir tanto, no podemos olvidarnos de poner todos los medios necesarios para prevenir el que podamos sufrir nosotros las consecuencias del jugador y su juego. Eso es lo único que está en nuestras manos prevenir los daños. Lo demás no es responsabilidad nuestra, es la responsabilidad del jugador.

Tenemos que hacer que nuestro centro de atención sea superar nuestro dolor, dejar de sufrir y arreglar nuestra vida, siendo muy realistas para prevenir daños y solucionar los problemas que se nos han venido encima. En los problemas del jugador tiene que centrarse el jugador, es su responsabilidad, no la nuestra.

¿Qué puedo hacer como familiar?

1 Saber que no tengo culpa de nada.
2 Tratar que acuda a alguna asociación o grupo de autoayuda.
3 Ayudarle a cumplir las normas.
4 Rehabilitarme como familiar, de todo lo que me ha ocasionado vivir con un adicto al juego.

No hay comentarios: