miércoles 10 de junio de 2009

(0045) ¿QUE ME DUELE A MÍ?


¿QUE ME DUELE A MÍ?

Cuando llegamos a un grupo de autoayuda, empezamos a escuchar lo que han hecho unos y otros, todos nosotros pensamos, yo no he hecho eso, o no he llegado a eso, cuando en realidad, todos los que estamos en un grupo hemos llegado porque tenemos un problema, con el cual nos hemos hecho daño y lo hemos hecho, luego a mi me duele lo que yo he hecho, no lo que han hecho otros, por lo tanto yo llegue con mi profundidad de pozo, que ni es mayor ni menor, simplemente es la mía, y es por la que yo estoy aquí.

¿Cuándo somos capaces de analizar estas circunstancias? se puede decir que empezamos a caminar en nuestra rehabilitación, cuando empezamos abrir nuestro pecho, y soltar nuestra porquería ante los demás, algo que por otra parte es verdaderamente nuestra medicina, pues cuando con sinceridad, respeto y educación, vamos haciendo esta labor, es cierto que nos vamos sintiendo mejores, pues no conozco a muchas personas, capaces de hablar de sus indignidades, equivocaciones o errores.

He conocido a personas en los grupos, que cometían errores equivocaciones, adictos y no adictos, y ser incapaces de recocerlo, y por lo tanto pedir perdón, pues parece ser que pedir perdón es de personas débiles, he escuchado que no hay porque pedir perdón, que lo que hay que hacer son las cosa correctas, como si esto fuese tan fácil, como si fuésemos perfectos. No conozco esta perfección en nadie.
Somos humanos y como humanos se cometen errores, y lo importante para mí es saberlo reconocerlo. En esto se baso mi rehabilitación, gracias a las cosas que fui viendo y aprendiendo, en mis primeros meses. Puedo decir que mi rehabilitación verdadera empezó aproximadamente a los catorce meses, hasta ese momento fui como un autómata, hoy en día llevo ocho años y ocho meses, cuando estoy escribiendo este articulo.

martes 19 de mayo de 2009

(0044) HABLANDO DE CUALQUIER ADICCIÓN

HABLANDO DE CUALQUIER ADICCIÓN

¿CÓMO PODEMOS CONTROLAR NUESTROS IMPULSOS?

Lo necesitamos para ser felices, pero no es fácil conseguirlo.

Creemos que dominamos nuestra vida, lo que no es del todo cierto. Estamos hablando del mundo emocional del adicto que habita en nuestro inconsciente y que a veces nos hace querer lo que nos perjudica, no nos deja defender lo que queremos, (que es salir de nuestra adicción) nos convierte en agresivos.

Y solo cuando, empezamos a rehabilitarnos, nos ayuda a volver a querernos, a entender lo que nos ocurre y a encontrar placer en el hecho de vivir.

¿Cuándo podríamos considerar que hemos alcanzado un cierto control? Quizá lo hemos logrado cuando sentimos que somos nosotros los que dirigimos nuestras vidas y que nos gusta cómo lo hacemos.

Cuando vemos cómo se cumplen nuestras expectativas, nos encontramos rodeados de la gente a la que queremos y a la que podemos acudir si la necesitamos, sabemos defendernos y cuidarnos. Es que hemos alcanzado un grado de control que se traduce en autonomía y madurez.

El deseo de dejar la adicción, así como el reconocimiento de nuestro problema, es un signo de autocontrol. Con lo cual ya tenemos la capacidad, de decir que no a lo que nos perjudica, lo que es tanto como reconocer nuestras debilidades. La madurez implica haber alcanzado un acuerdo con nosotros mismos, y nos capacita para hacernos cargo de nuestra vida y asumir responsabilidades.

lunes 27 de abril de 2009

(0043) A LAS PERSONAS BUENAS

A las personas buenas

El mayor defecto de AJER Asociación de jugadores de azar en rehabilitación de la que yo fui socio no es la injusticia, no es la codicia, no es el materialismo. El mayor defecto es la indiferencia. Él defecto más común, ese que cometemos diariamente, es el volver la cabeza hacia el otro lado cada vez que surgía un problema.

Éramos indiferentes. Es decir, nos tapábamos los oídos, nos cubríamos los ojos, cerrábamos la boca y escondíamos la cabeza en la arena. Nos acostumbramos a ser espectadores acomodados, y no estábamos dispuestos a que nos salpicase la sangre de nadie ni los problemas de nadie.

Nos quejábamos de lo mal que allí iban las cosas, pero no estábamos dispuestos a perder nuestro tiempo en resolver los asuntos de los demás.
No podíamos alegar ignorancia. Pues teníamos toda la información, y vivíamos las injusticias, pero pasábamos de largo, y solo estábamos dispuestos a reaccionar cuando veíamos que la sangre tocaba nuestra puerta y salpica a los nuestros.

Nos considerábamos gente buena y responsable, que no hacíamos daño al prójimo, pero olvidamos que la indiferencia esta hermanada con la maldad.
Alguien dijo que para que la maldad prevalezca solo es necesario que los hombres buenos no hagan nada.

El escribir hoy esto es porque en AJER, unas cuantas personas han tenido el valor de enfrentarse a todo lo injusto que allí se llevaba padeciendo durante casi siete años. Algo que yo trate de hacer, pero me encontré solo, ante doce o catorce personas y la indiferencia del resto y así es muy difícil, yo desde luego no pude, pero nunca me doblegué.
Siempre he pensado que el tiempo nos coloca a cada uno en nuestro sitio.
Este es mi agradecimiento a las personas que han conseguido que vuelva la cordura a aquella asociación donde yo aprendí.

lunes 6 de abril de 2009

(0042) CAMINO DE LA REHABILITACIÓN

Cuando te des cuenta que tu adicción empieza a preocuparte seriamente, que sueñas con ella, que tu mente esta ocupada por tus ansias de jugar, beber, drogarte, etc., que empleas mas tiempo en ella, que desatiendes a tu familia y amigos, que no rindes en tu trabajo como antes, que gastas más dinero del que dispones, que piensas más en tu adicción que en nadie, cuando mientes a tus amigos, compañeros, a tu familia y a ti mismo, que pienses en robar, que pienses en el suicidio, cuando veas que no eres la persona que tú eras, sientas desprecio hacia tu persona, asco de ti mismo y creas que todo se solucionaría con desaparecer de este mundo.

ALTO no sigas.

Tú estas enfermo, necesitas ayuda, no eres un golfo ni nada que se le parezca, tú eres un enfermo de tu adicción.

Puedes recibir ayuda, pero hay que querer curarse, hay que emplear trabajo y sacrificio hay que cambiar algunos hábitos, y adquirir unos conocimientos y unos recursos para evadirse de la adicción que sea.

Esto solo se consigue en un grupo de autoayuda formado por los mismos adictos donde, libre y espontáneamente, hablas de tus problemas, y simplemente con escuchar y hablar, se adquiere conciencia de a donde nuestra adición nos puede llevar, si no ponemos los medios.
No conozco mejor sistema.

¡¡¡PIENSA QUE EXISTE VIDA SIN ADICIÓN!!!

Esto lo escribí cuando llevaba 2 años en rehabilitación para la ludopatía, pero vale para cualquier otra adicción.

jueves 12 de marzo de 2009

(0041) EN TODA REHABILITACIÓN

En toda rehabilitación existen situaciones de alto riesgo, que están presentes en cualquier conducta adictiva.
Por lo tanto yo no tengo el pleno convencimiento de que no se va a reproducir mi problema, y para estas situaciones existe algo que se llama prever, que es lo que yo hago y no hay nada más eficaz que las normas preventivas, para mí la más eficaz es no llevar dinero y justificar mis actitudes relacionadas con el juego.
Mis propios errores y los de los demás me han enseñado estas cosas y porque ocurren.

En más de un 98% las recaídas se producen en personas que no quieren justificar, y que siguen entrando en los lugares donde ejercían su problema.
Cuando justifico donde estoy, que hago, pido ticket, voy sin dinero, etc. ... estoy empleando medidas preventivas que me ayudan a no olvidar mi adicción, en una palabra a no confiarme.
Esto me ocurrió a los tres meses aproximadamente, pensaba que estaba haciendo las cosas correctas, no pedía tikes, y seguía entrando donde no debía, luego me había confiado, algo que actualmente y con ocho años y cuatro meses en rehabilitación sigo cumpliendo a rajatabla.

Gracias a estas normas, me considero una persona con la cabeza sobre los hombros, responsable de todos mis actos, y no soy ningún parásito por llevar normas, que me ayudan a no olvidar lo que hice. Pues dentro de los grupos de autoayuda, hay personas que piensan que son parásitos los que llevan normas.
Que ignorancia tan grande, pues el mundo, la vida en si, se rige por normas. Lamento haberlas olvidado en un momento de mi vida, lamento haber tenido engañados a personas que me querían.

Dicen los sicólogos que no hay método más eficaz para no jugar, que no tener dinero para ello.
Que el dinero suelto, sin justificar, en el bolsillo de un ludópata, es como una botella de vino en poder de un alcohólico, o un porro en poder de un drogadicto. Una tentación constante.

sábado 14 de febrero de 2009

(0040) DEJÉ DE LAMENTARME Y LEVANTÉ LA CABEZA

Cuando me conciencie de lo que era y lo que quería, deje de lamentarme por mi problema, levante la cabeza y empecé a pensar que es lo que quería hacer con mi futuro.
Es lógico que sé este muy decaído, pues me di cuenta de lo que había hecho y a donde podía haber llegado. Y no quise dejar pasar mas tiempo sin poner los medios, pues la melancolía y el pesar se podían convertir en depresión, y luego seria más difícil salir.
Empecé a hablar con mis allegados más próximos de mi problema de lo mal que me sentía de lo que había hecho y trate de sacar provecho de mi problema, analizando los “pros” y los “contras”, empecé a comunicarme, cambie algunos hábitos, leí y sigo leyendo todo lo que caía y cae en mis manos sobre mi problema para aprender y documentarme. Con esto fui llenando el vacío que produce dejar algo. Perdí la vergüenza y el pudor que pudiese tener sobre mi adicción.
Pues pensé que si yo no me movía, nada iba a cambiar a mí alrededor, los demás me apoyarían si me veían ilusionado y con ganas de curarme.
Pues yo era el único que podía controlar mi problema y mi vida.

Escribí esto hace ya unos cinco años, y lo traslado al blog hoy, pensando en un compañero que ha vuelto a jugar casi después de tres años, según dice.
Mi deseo es que le saque beneficio.

sábado 24 de enero de 2009

(0039) ANSIEDAD

Una vida entre la espada y la pared
(Cuando leí esto en un Semanal del ABC) me dije, esto es poco más o menos lo que a mí me ocurría cuando jugaba, Pues los síntomas prácticamente son los que yo padecí con mi adicción.
Analizando a las personas que acudían a las terapias de autoayuda, me dije, si parece un fiel reflejo de lo que aquí pasa, y decidí publicarlo en el blog, pensando que alguien aprendería o le podría ser útil.

¿QUE SÍNTOMAS SE SIENTEN?
Taquicardias, mareos, dolores de estomago, problemas cardiacos, falta de aire, insomnio y, por encima de todo, un miedo enfermizo. Pánico a la gente, al trabajo, a uno mismo... Muchos afectados viven años con estos síntomas hasta que dan con él diagnostico adecuado:

Ansiedad. Sepa cómo descubrirla y cómo aprender a hacerle frente.

¿SE IDENTIFICA CON ALGUNO DE ESTOS OCHO TIPOS?

I – EL ENCLAUSTRADO REHUYE EL CONTACTO SOCIAL
Cada vez que se siente inseguro se encierra en casa. Piensa que no tener relación con los demás es la mejor manera de no resultar herido.
La consecuencia de este comportamiento es la soledad y la perdida paulatina de las habilidades sociales, que necesitan ser ejercidas de forma constante.

II – EL PARANOICO NO SE FÍA DE NADIE
Su estrategia es la desconfianza. Para él, todos somos enemigos en potencia ante los que hay que permanecer vigilante. A menudo percibe como amenaza cualquier gesto neutral o incluso amistoso. Su comportamiento suele provocar lo contrario de lo que persigue: La hostilidad de los demás.

III – EL EVASIVO EVITA SITUACIONES COMPROMETIDAS
Su lema es: La mejor manera de evitar peligros es no exponerse a él. Esta conducta provoca, a largo plazo, una perdida de habilidad para resolver situaciones comprometidas, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una fobia y de no poder hacer frente nunca más a un nivel de riesgo aceptable.

IV – EL APRENSIVO SOMATIZA EL MIEDO
Reacciona al miedo con molestias corporales, como malestar general o dolores, Esta es una estrategia defensiva en toda regla porque los “enfermos” no suelen ser molestos socialmente. Pero el aprensivo experimenta su miedo como malestar físico real y eso le hace preocuparse por su salud.

V – EL ANESTESIADO USA LAS ADICIONES COMO BARRERA
Alcohol y tranquilizantes son estrategias muy extendidas para amortiguar el miedo, pero hay otros comportamientos, como jugar, comprar o fumar, de forma compulsiva, que también permiten sepultar el miedo bajo una avalancha de estímulos. La adicción al trabajo, también se considera “anestesia”.

VI – EL ATERRADO SIENTE MIEDO HASTA DE LO COTIDIANO
Reacciona con pánico ante el estrés, pero también ante situaciones normales como coger el autobús. El terror a sentir miedo hace que el problema sea a un mayor. Siente que la cosa no puede seguir así, que debería afrontar la situación o que necesita ayuda para resolver sus temores.

VII – EL CONTROLADOR SE COMPORTA DE UN MODO FORZADO
Intenta reducir a cero los problemas cotidianos mediante una planificación perfecta de todo lo que hace. Ese carácter controlador le limita la vida. Su escrupulosidad le hace inflexible y con una cierta tendencia a la intolerancia. Se aferra a su táctica aun cuando recibe criticas justificadas.

VIII – EL EXPLOSIVO SE DEJA LLEVAR POR EL MAL GENIO
Sus explosiones de furia ante cualquier presión son una estrategia defensiva. Esa descarga descontrolada de rabia es más fácil de sobrellevar que el miedo, pues supone una liberación de la energía acumulada. A largo plazo, esta conducta resulta muy dañina tanto para él como para los demás.