CONCLUSIONES A MI REHABILITACIÓN
En el tiempo que llevo en rehabilitación, he aprendido que el juego no es algo superior a mí, algo, contra lo que no pueda luchar, algo que me deje impotente, indefenso, algo ante lo que solo cabe claudicar.
Deje de tener problemas con el juego cuando aprendí a controlarme, cuando no me deje dominar por las circunstancias...
(No cuando escape de él) (“Escapar no arregla nada”)
Cuando oigo las expresiones, “Es superior a mis fuerzas”, “No puedo evitarlo”, “Para mí es imposible no jugar”, “Soy un enfermo y nunca podré dejar de jugar”... Estas frases afectan nuestra voluntad, están haciéndonos sentir débiles, incapaces.
Doy gracias a los testimonios que oí y sigo oyendo, y los conocimientos que ido adquiriendo con documentación en estos años.
Esto me ha dado fuerzas para saber como puedo luchar, pues todo se basa en eso en luchar.
Hoy soy capaz de decir... El juego no es una enfermedad, pienso que una enfermedad es algo inevitable ajeno a mi control. Actualmente me siento capaz de controlar mi adicción o mi problema de juego; sé lo que necesito, sé lo que me ayuda.
Se puede aprender a no necesitar el juego, a no depender de él. Existen para mí dos métodos muy eficaces, la familia, primero y un grupo de autoayuda segundo.
Estos dos métodos son eficaces, siempre y cuando el jugador tenga conciencia de querer dejar de jugar, que es lo que yo quería.
Pero lo más importante fue adquirir conocimientos, sobre mi adicción, es la forma más sencilla de seguir luchando contra ella.
Habrá personas que cuando oigan o lean esto, pensaran ¿Por qué a mí me cuesta tanto trabajo, si parece tan fácil? Os puedo asegurar que cuesta, pero merece la pena.
Una psicóloga dice:
El juego no es un monstruo invencible; es un poderoso enemigo, del que cada vez se conocen más puntos débiles por donde combatirle.
viernes 4 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
http://juegoyadicciones.blogspot.com
Estimado Ángel, creo que en esto diferimos un poco aunque reconozco que tu razonamiento es bueno, como es bueno todo lo que haces por esta “enfermedad” aunque tu no quieres reconocerla como tal.
Dices que dejaste de tener problemas con el Juego cuando aprendiste a controlarte, imagina a un diabético que niegue su enfermedad porque a aprendido a controlarla, mediante las comidas e inyecciones, tu haces lo mismo aprendes a controlarte mediante tu comportamiento de no jugar, si no fuera una enfermedad podrías jugar y no tener ninguna consecuencia negativa para ti, eso, por mucho tiempo que pase no podrá ser, en el momento que tu volvieras a jugar por muy pequeña que fuera la cantidad volverías a jugar descontroladamente.
Ciertamente el Juego no es una enfermedad, la enfermedad es la LUDOPATÍA o JUEGO PATOLÓGICO, el juego en si no tiene porque ser el malo, el mal uso o uso incontrolado del juego es lo que es malo, y no todos los que juegan padecen la enfermedad de la Ludopatía; es más, por mucho que nos empeñemos, nosotros los enfermos, somos minoría (no por ello con menos licitud en exigencias a la administración) ya que la mayoría de personas (menos mal) son jugadores no afectados por el descontrol del impulso de jugar.
Si que estoy totalmente de acuerdo de que se puede aprender a no necesitar el juego, y que son muy importantes los dos factores que describes de familia y grupos, por todo ello, da igual el método que se utilice en las distintas asociaciones de autoayuda y ayuda mutua, si al final producen rehabilitaciones, son licitas, y además yo creo que necesarias. Me gustaría desde aquí, y desde el cargo que represento animarte a ti y a cualquiera que pueda, en seguir la lucha para que este colectivo sea cada vez más escuchado y por tanto comprendido. Por una sola rehabilitación merece la pena luchar.
Me gustaría comunicarte que uno de mis fines primordiales para acceder a la presidencia de FEJAR (FEDERACIÓN DE JUGADORES DE AZAR REHABILITADOS) fue precisamente intentar unir en todo lo que pueda al mayor numero de asociaciones y personas que compartimos el mismo fin: “LA PREVENCIÓN Y LA REHABILITACION DE LA LUDOPATÍA”, por eso te animo que sigas en ello y dentro de mis posibilidades y tiempo estaré para todo aquello que pueda ayudarte a conseguir el bien de las personas que junto contigo podáis luchar por los Jugadores Patológicos.
Un fuerte abrazo, y estaremos en contacto.
Máximo Enrique Gutiérrez Muélledes
Presidente de FEJAR (FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE JUGADORES DE AZAR REHABILITADOS) y Presidente de LARCAMA (LUDÓPATAS ASOCIADOS EN REHABILITACIÓN DE CASTILLA LA MANCHA).
Haola, soy tu amigo Alejandro y estaba leyendo la última entrada.
Siento no estar de acuerdo contigo sobre la conclusión de que el juego no es una enfermedad.
El juego es juego y los adictos al juego como es mi caso y el tuyo por las charlas que hemos tenido en terapias y privadas, para mí es una ENFERMEDAD.
De todas formas lo más importante es rehabilitarse y no jugar.
Buena tarde.
Hola soy vuestro amigo Félix para mi el juego patológico es una enfermedad no el juego en sí. Yo lucho todos los días para no caer en las tres adicciones que tengo para ello llevo las normas a rajatabla pido mis tiques que me recuerdan lo que soy, no entro a los bares, y la más importante no miento, no oculto, no engaño soy totalmente sincero y transparente, llevo 20 meses sin consumir drogas y cuatro años y medio sin jugar ni beber nada, para mi lo más importante es no faltar a las terapias bajo ningún concepto ni excusa y luchar día a día que se puede conseguir hay esperanza.
Un abrazo para todos los que hacéis que este blog sea posible.
Félix.
Publicar un comentario en la entrada